En una jornada celebrada en Cibeles por el Día de Internet Segura, se han presentado datos que preocupan: la mayoría de adolescentes y jóvenes consultados asegura haber vivido situaciones de acoso en entornos digitales.
El aviso llega con cifras concretas del estudio (Des)protegidos online y con una idea clara de fondo: no se trata solo de un mal rato, sino de un problema que convive con la desinformación y la discriminación en internet.
Qué revela el estudio (Des)protegidos online sobre el acoso entre jóvenes
Los datos presentados apuntan a una realidad muy extendida entre adolescentes y jóvenes: ocho de cada diez afirma haber sufrido acoso online. Además, un 84% dice haber recibido mensajes insistentes para quedar o intimar incluso después de haber dicho que no.
¿Lo más inquietante? Que esa insistencia aparece incluso cuando la respuesta ya ha sido clara. Y eso puede aumentar la sensación de presión o de indefensión en redes y mensajería.
En este contexto, el Ayuntamiento apoya el proyecto ‘Jóvenes contra el ciberacoso’, que incluye un manual de recomendaciones elaborado a partir de experiencias reales y con participación directa de jóvenes. Ese manual se ha construido con las aportaciones de 240 jóvenes de 11 a 24 años, vinculados a centros educativos y espacios juveniles. La jornada dejó tres ideas interesantes:
- Problema: acoso + desinformación + discriminación en entornos digitales.
- Petición social: reforzar prevención y denuncia (más de la mitad lo ve necesario).
- Herramienta: manual con recomendaciones prácticas desde la experiencia real.
Y aquí va la pregunta del millón: si más de la mitad cree que hace falta reforzar la prevención y la denuncia, ¿estamos llegando tarde o aún estamos a tiempo de cambiar hábitos y respuestas?
Por qué la prevención y la denuncia vuelven a ser la gran demanda social
Más allá de los porcentajes, la jornada también puso el foco en lo que se reclama socialmente: reforzar la prevención y la denuncia, algo que más de la mitad considera necesario.
De ahí que el manual se plantee como una herramienta útil, basada en vivencias, para ayudar a identificar situaciones y reaccionar mejor dentro de los entornos digitales. Porque cuando el acoso se mezcla con desinformación y discriminación, las consecuencias pueden ser mayores.
El objetivo es traducirlo en medidas útiles y cercanas, especialmente para adolescentes y jóvenes, que son quienes más dicen sufrir estas situaciones. Accede a nuestra sección de formación para conocer otros programas educativos.








