El fallecimiento de un titular puede impedir al cotitular retirar efectivo de una cuenta conjunta si no cuenta con el consentimiento de los herederos.
Compartir cuenta con un familiar o la pareja es muy común en España: sirve para pagar recibos, ingresar dinero y gestionar gastos del día a día. El problema aparece cuando uno de los titulares fallece. En ese momento, el saldo puede quedar parcialmente paralizado y el banco puede exigir permisos antes de permitir retiradas o transferencias.
Qué ocurre con una cuenta conjunta cuando fallece uno de los titulares
El Banco de España recuerda que, en una cuenta conjunta, el resto de titulares puede encontrar restricciones para disponer del dinero tras el fallecimiento de uno de ellos. ¿La clave? La necesidad de contar con el visto bueno de los herederos.
Lo explica así: «los demás no podrán disponer del dinero que hay en ella, salvo que tengan el consentimiento expreso de todos los herederos del titular fallecido». El cotitular puede quedarse sin acceso al efectivo hasta que se aclare la situación sucesoria.
No todas las cuentas con varios titulares funcionan igual. Si la cuenta es indistinta, el criterio cambia: «se podrá seguir disponiendo del dinero después del fallecimiento de uno de los titulares». Esta comparación resume lo más importante:
| Tipo de cuenta | Tras el fallecimiento de un titular | Punto delicado |
|---|---|---|
| Conjunta | Posible bloqueo parcial si faltan permisos de herederos | Más control, menos margen cuando hay urgencias |
| Indistinta | Puede seguir operando el resto de titulares | Mayor riesgo de disposiciones sin acuerdo |
Si no hay acuerdo con los herederos, el cotitular puede ver comprometidos sus ahorros y quedarse sin poder retirar dinero en efectivo. Aun así, pueden seguir cargándose los recibos de suministros previamente ordenados, siempre que no exista oposición formal.
Pasos y documentos para evitar bloqueos y problemas con los herederos
Dicho todo esto, es bastante sencillo evitar bloqueos en las cuentas conjuntas, solo tienes que seguir estos simples pasos:
- Comunicar al banco el fallecimiento en cuanto sea posible.
- Preguntar qué documentación exige la entidad para operar en la cuenta.
- Solicitar a los herederos una autorización expresa si se necesita mover fondos.
- Revisar qué movimientos estaban domiciliados para no cortar pagos esenciales.
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