La reforma del Ingreso Mínimo Vital (IMV) permitirá que los mayores de 23 años que residan con sus padres pidan la prestación si prueban que no forman parte de la misma unidad de convivencia económica.
A partir de 2026, el cambio busca ampliar la protección a jóvenes marcados por la precariedad laboral y el alto coste de la vivienda. Habrá que acreditar esa independencia y, con la revalorización anunciada para 2026, la cuantía para estos casos se situaría en 733,91 euros al mes.
Cuáles son los requisitos para cobrar el Ingreso Mínimo Vital si tienes 23 años
La principal novedad, con entrada en vigor en 2026, es que vivir en el domicilio familiar ya no impedirá solicitar el IMV si se acredita que no se integra en la unidad de convivencia económica. Además, el Gobierno ha anunciado una revalorización del 11,4% en 2026, por encima de la inflación prevista. Con los tramos de 2026, estos jóvenes, al ser una única unidad de convivencia, pasarían a cobrar 733,91 euros al mes.
La Seguridad Social exige, en primer lugar, demostrar que no se forma parte de la unidad económica familiar. Si la solicitud es individual, también se pide no estar casado ni registrado como pareja de hecho.
El requisito de vida independiente previa varía por edad. De 23 a 29 años, se exige haber vivido de forma independiente durante al menos dos años antes de la solicitud y contar con residencia legal en España. A partir de los 30, se pide haber residido fuera del domicilio familiar durante el año previo. Hay excepciones en casos como violencia de género o divorcio.
Cómo pedir el IMV ante la Seguridad Social y qué debes acreditar
La solicitud del Ingreso Mínimo Vital se tramita ante la Seguridad Social por los canales habituales, tanto de forma presencial como telemática. En esta ampliación, el punto crítico es la acreditación de la independencia económica y de la no integración en la unidad familiar. Deberás reunir la siguiente documentación:
- La no integración en la unidad de convivencia económica familiar.
- El tiempo de vida independiente exigido según la edad.
- La residencia legal en España o, en su caso, la situación de excepción aplicable.
Después, la administración comprobará si se cumplen las condiciones y si la unidad de convivencia declarada encaja con lo exigido.
El IMV llegó en diciembre a 2,4 millones de personas en casi 800.000 hogares, según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Con este cambio, el debate vuelve a la misma pregunta: ¿cómo se demuestra la independencia económica cuando se comparte vivienda? Puedes conocer más noticias en materia de ayudas accediendo a nuestra sección de prestaciones.








