La EMT inicia el desmontaje del antiguo sistema para transformar el Teleférico de Madrid en una infraestructura moderna, accesible y sostenible, con reapertura prevista en 2026.
El Teleférico de Madrid, que lleva décadas colgado en el aire, ya está metido de lleno en una transformación total para volver a funcionar en 2026. La Empresa Municipal de Transportes (EMT) ha arrancado el desmontaje del antiguo cableado y prepara el salto a un sistema monocable más moderno.
¿Cómo será el nuevo Teleférico después de la reforma?
El primer paso para la reforma del Teleférico ya está en marcha: desmontar el cableado bicable original, es decir, el sistema antiguo que funcionaba con dos cables. Este trabajo es la base para lo que viene después, porque sin quitar lo anterior no hay manera de montar lo nuevo con garantías. Además, se prepara el terreno para la demolición parcial de las estaciones y para construir nuevas bases de las torres que sostienen el recorrido.
La decisión llega tras más de cinco décadas de servicio y con una realidad clara: la infraestructura se había quedado obsoleta. No hablamos de un lavado de cara, sino de una transformación completa para modernizar la instalación, mejorar seguridad y eficiencia, y poner el foco en la experiencia de quien se suba. Todo ello, con una inversión de 26,26 millones de euros.
La gran novedad técnica es el sistema monocable, que funciona con un solo cable para el movimiento y el soporte de las cabinas. Ese cable irá acompañado de nuevos equipos electromecánicos, es decir, la maquinaria que mueve y controla el sistema, además de motores eléctricos y una flota de 47 cabinas panorámicas con capacidad para 10 personas cada una. Las cabinas se fabricarán en Suiza por DOPPELMAYR.
Al mismo tiempo, el plan incluye nuevas estaciones y una reforma pensada para que el uso sea más fácil para todo el mundo. Se habla de accesibilidad total y de elementos muy “de a pie”, pero útiles: colores y pavimentos que guían a los usuarios para moverse mejor por los espacios. La idea es que el recorrido y las estaciones encajen con el entorno de la Casa de Campo y que el viaje vuelva a ser una experiencia en sí misma.
¿Qué aporta la inteligencia artificial y la ciberseguridad en un teleférico?
Contará con sensores inteligentes en cabinas y pilonas, es decir, en las torres que sostienen el cable a lo largo del recorrido. Con esos sensores se busca una seguridad activa, que no se limite a reaccionar cuando pasa algo, sino que detecte y anticipe situaciones mediante datos. Además, se incorporan sistemas de inteligencia artificial, o IA, para analizar flujos y generar alertas, lo que ayuda a gestionar mejor el uso y a tomar decisiones más rápidas.
Y como ya casi todo está conectado, también se incluyen protocolos avanzados de ciberseguridad, es decir, medidas para proteger los sistemas digitales frente a accesos no autorizados o ataques. El principal objetivo es tener una conectividad total, con pantallas interactivas y aplicaciones móviles que ofrezcan información en tiempo real. Cualquier novedad que haga pública la Comunidad de Madrid, la relataremos en nuestra sección de actualidad.








