Un nuevo servicio Cabify de movilidad social ofrecería traslados gratuitos a mayores y personas con necesidades especiales en municipios de la Comunidad de Madrid.
Cabify estudia lanzar en 2026 en la Comunidad de Madrid un servicio de “licencia social” con vehículos dedicados a desplazamientos de carácter social o sanitario, gratuito para personas con especiales dificultades de movilidad. Un servicio de movilidad social en Madrid para mayores y colectivos vulnerables, con trayectos gratuitos.
Cómo se accederá a Cabify Social a través de los Servicios Sociales municipales
La propuesta se dirige a personas mayores, pacientes con necesidades especiales y ciudadanos con problemas de movilidad que viven en municipios madrileños donde el transporte público es limitado o no cubre bien sus necesidades diarias.
La compañía ha mantenido reuniones con distintos ayuntamientos madrileños. De esos encuentros ha salido un diagnóstico compartido: muchos municipios necesitan reforzar su movilidad social para llegar a estos colectivos, lo que ha llevado a Cabify a plantear este nuevo modelo, condicionado al interés explícito de los consistorios.
¿Quién podrá beneficiarse de este servicio si finalmente se pone en marcha? El acceso se articularía a través de los Servicios Sociales locales, que gestionarían los cupos disponibles, derivarían a las personas beneficiarias y programarían los desplazamientos vinculados a citas médicas, rehabilitación u otros cuidados esenciales.
No sería un servicio abierto a cualquier usuario, sino una herramienta de apoyo social. Los trayectos quedarían limitados a motivos sociales o sanitarios y se realizarían dentro del municipio o en localidades limítrofes, con el objetivo de garantizar una atención cercana y adaptada a las necesidades del día a día.
Empleo inclusivo, modernización de la movilidad y refuerzo de la cohesión social
Para que Cabify Social sea una realidad, resultará determinante la respuesta de los ayuntamientos madrileños. La puesta en marcha definitiva dependerá de las solicitudes que lleguen a la compañía en las próximas semanas y, en función de ese interés, se decidirá en qué zonas de la Comunidad de Madrid se desplegará primero esta licencia social.
Las rutas se organizarían en franjas horarias definidas y pactadas con cada ayuntamiento, con el fin de aprovechar mejor los recursos disponibles y dirigir los vehículos a los desplazamientos más necesarios. Cabify asumiría todos los costes operativos: vehículos, conductores, combustible o energía, seguros, mantenimiento y la infraestructura tecnológica para gestionar los viajes, de modo que los usuarios no paguen y los consistorios no tengan que afrontar un gasto adicional directo.
Además, el proyecto aspira a generar empleo inclusivo. El despliegue de una decena de vehículos solidarios podría crear entre 10 y 20 puestos de trabajo, priorizando la contratación de personas con especiales dificultades de inserción laboral, como mayores de 50 o desempleados de larga duración.
Este modelo también se presenta como un impulso a la modernización de la movilidad municipal, especialmente en localidades pequeñas donde un servicio gestionado tecnológicamente supone un salto de eficiencia y acceso. La propuesta podría integrarse con programas ya existentes, como la teleasistencia, la atención domiciliaria o los servicios municipales de acompañamiento sanitario, reforzando una red de cuidados más completa.
Se busca que nadie se quede atrás por no disponer de un medio de transporte cuando tiene que acudir al médico, a una rehabilitación o a un cuidado esencial que no puede posponerse. Este tipo de ayudas sociales se publican, en orden de aparición, en nuestra sección de prestaciones.








