A muchos conductores les llega el momento de hacerse la pregunta incómoda: ¿sigo igual de fino al volante por la noche o en autopista? La detención en Madrid de un conductor de 81 años que circuló en sentido contrario por cuatro carreteras nacionales en una mañana ha reabierto el debate. En España la población envejece y, por tanto, sube la edad media de quienes conducen. Aunque no hay un estudio oficial sobre la edad media de los conductores, los datos disponibles apuntan a que muchos dejan de conducir a partir de los 75 años.
La DGT ha deslizado en varias ocasiones la idea de fijar una edad máxima de renovación, pero finalmente ha optado por que sean los propios conductores y sus familias quienes valoren cuándo “colgar el carnet”, para lo cual ha editado una guía. Mientras tanto, se han recortado los plazos de renovación para mayores de 65 años y se aplican limitaciones específicas para reducir riesgos.
¿Hay una edad tope para renovar el carnet o quién decide cuándo colgarlo?
No existe una edad máxima fijada para renovar. La DGT ha planteado esa posibilidad, pero a última hora ha preferido dejar la decisión en manos del propio conductor y su familia, que son quienes mejor detectan la pérdida de facultades. Renovar el carnet (revalidar el permiso) a partir de los 65 años ya no funciona como antes. El periodo de renovación se ha reducido a 5 años y la intención declarada es recortarlo a 2 o 3 años cuando se supera determinada edad. La idea es revisar más a menudo las capacidades y ajustar restricciones si hace falta.
Las limitaciones no son la excepción, sino casi la norma conforme avanza la edad. Según datos de un estudio de la aseguradora Mapfre, entre los 65 y los 70 años ya se observa un porcentaje alto de “aptos con restricciones” al renovar. Entre los 71 y los 75 años ese porcentaje aumenta de forma clara, y a partir de los 76 años supera con holgura nueve de cada diez. Esto quiere decir que la gran mayoría renueva con condiciones específicas para conducir con más seguridad.
Estos datos encajan con lo que muchos ven en su día a día: con los años aparecen problemas de visión, audición, estabilidad o reflejos, además de enfermedades cardíacas o metabólicas que influyen en la conducción. De ahí que las limitaciones sean una herramienta habitual para seguir conduciendo, pero con red.
¿Qué te puede limitar la DGT a partir de los 65 años?
Las restricciones se ajustan a la carencia concreta que detecta el reconocimiento médico: visuales, de capacidad motora, de audición o derivadas de enfermedades metabólicas o cardíacas. La filosofía es simple y práctica: permitir la conducción, sí, pero acotando el riesgo en los tramos y horarios más delicados. Entre las limitaciones más frecuentes figuran las siguientes, que pueden combinarse entre sí según el caso:
- Limitar el radio de kilómetros desde el domicilio, habitualmente entre 20 y 50 kilómetros.
- Prohibir circular de noche, por ejemplo, entre una hora antes y una después de anochecer.
- Impedir circular solo o fijar que se conduzca con un acompañante con carnet como copiloto.
- Establecer límites de velocidad específicos por debajo de los genéricos.
- Restringir la entrada en autopistas.
Estas condiciones no buscan “castigar”, sino evitar situaciones de alto riesgo donde la fatiga, la mala visibilidad o la velocidad sostenida pueden jugar malas pasadas. En nuestra sección de motor encontrarás otros artículos de interés relacionados con la DGT.